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La Última Tarde

El cine nacional ha retratado de distintas maneras la experiencia vivida por los peruanos en la época del terrorismo, pero creo que pocas veces lo ha hecho con la singularidad de La Última Tarde, de Joel Calero. Se trata de una propuesta arriesgada, porque lo que nos presenta es solo el desarrollo de una conversación. Y también interpelante, porque la historia que los protagonistas – una expareja reunida para firmar su divorcio – van desentrañando de su pasado no deja de tener resonancias en los que conocemos la complejidad del conflicto armado interno. Junto con destacar el guión y las excelentes actuaciones me gustaría mencionar dos ideas que en la obra aparecen con nitidez.

Creo que la película habla de la importancia de saber cerrar los procesos personales. La conversación entre Ramón y Laura, a pesar de la resistencia de ella, parte del reconocimiento de que la historia de ambos se truncó y de que, aun cuando en el momento de su separación quizá cada uno hizo lo que debía hacer, era necesario explicarse mutuamente el porqué de sus decisiones. Y es lo que presenciamos a lo largo de la película, un recorrido por sus ideales, frustraciones, y sobre todo por sus razones para proceder de uno u otro modo. En este sentido, el final, aparte de redundar en la complejidad de las relaciones humanas, hace evidente que las experiencias duras siempre esperan una resolución, y que solo una herida sanada puede augurar el fin de la violencia.

La extensa conversación de Ramón y Laura, no solo sobre su pasado de pareja guerrillera sino sobre el devenir de sus vidas en el Perú contemporáneo, retrata asimismo, la fragmentación ideológica en la que seguimos viviendo como sociedad. Se trata de visiones que no siempre se corresponden con la realidad, pero que, si no aprendemos a escucharlas y discutirlas, tienen el poder suficiente para interponerse entre nosotros. En este sentido, creo que La Última Tarde es una excelente metáfora de la gran conversación respecto de nuestro pasado reciente que los peruanos todavía tenemos pendiente.

P. Deyvi Astudillo, SJ
Oficina de Comunicaciones – Jesuitas del Perú
Publicado en el diario La República (19/05/17)

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