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Decir la verdad

Una de las causas más importantes de la crisis política que vivimos es la falta de respeto a la verdad. Muestra de ello son las intervenciones cotidianas de buena parte de nuestras autoridades y líderes sociales, a quienes uno ya no sabe si creer o no creer por la incoherencia entre lo que dijeron ayer y lo que dicen hoy. A este maltrato de la verdad contribuye también, cómo no, un sector importante de la prensa nacional, manipulando la información al servicio de intereses ideológicos y, en la mayoría de los casos, económicos. Y es que, en el fondo del asunto, para muchos de nuestros líderes no hay verdad que no pueda ser manipulada u ocultada si de lo que se trata es de conseguir algo de poder e imponer sus intereses.

Por supuesto, así como hay intereses perversos también hay intereses legítimos o, por lo menos, bien intencionados. Hay grupos que solo están pensando en conquistar el poder para beneficiar a individuos por encima de los intereses comunes, o simplemente para asegurar sus actividades delictivas. Sin embargo, también hay gente que realmente quiere servir al desarrollo del país, o que reivindica auténticos derechos que han sido sistemáticamente ignorados por nuestros gobernantes. El tema es que en una sociedad que quiere sostenerse en principios éticos y no en los vaivenes inciertos del juego político, luchar por intereses legítimos no puede significar violar valores fundamentales como la verdad. Y esto es lo que viene ocurriendo en el accionar de muchos de nuestros dirigentes, cuando asumen que faltar a la verdad puede ser un medio eficaz para llevar adelante una buena causa. Es cierto, en lo inmediato puede resultar eficaz, pero a la larga es pernicioso, porque va convirtiendo a la mentira en algo normal, y, al hacerlo, permite que la desconfianza cunda en nuestras relaciones sociales.

No podemos más que resistirnos ante esta creciente tolerancia a la mentira, practicando la verdad en nuestros círculos más inmediatos y promoviendo líderes veraces para la actividad política.

P. Deyvi Astudillo, SJ
Oficina de Comunicaciones – Jesuitas del Perú
Publicado en el diario La República (21/08/17)

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